RESICO: ¿Para quién sí y para quién no?
El Régimen Simplificado de Confianza (RESICO) suena atractivo por sus tasas bajas de ISR, pero no le conviene a todos ni está diseñado para todos los perfiles comerciales.
A quién le conviene
Personas físicas con ingresos anuales menores a $3.5 millones de pesos lo tienen permitido, sin importar la actividad (siempre que no esté en la lista de excluidos del SAT).
- Profesionistas independientes: consultores, diseñadores, abogados o contadores con gastos operativos bajos.
- Prestadores de servicios: contribuyentes que facturan directo sin requerir altos costos deducibles.
- Arrendadores: dueños de uno o pocos inmuebles habitacionales o comerciales con ingresos estables.
- Negocios pequeños o unipersonales: emprendimientos en etapa inicial que buscan simplicidad administrativa.
La razón matemática: RESICO cobra ISR sobre el ingreso bruto (sin deducciones) con tasas mínimas que van del 1% al 2.5%. Si tus gastos de operación son reducidos, la carga tributaria real resulta sustancialmente menor que la del Régimen General de Ley.
A quién NO le conviene
- Negocios con gastos altos y deducibles: compra constante de mercancía, nóminas grandes, pago de renta e insumos. Al no deducir gastos, pagas ISR sobre ingresos que no representan utilidad neta real.
- Contribuyentes cerca del tope: quienes rebasan o proyectan superar los $3.5 millones anuales salen automáticamente del régimen en el mes en que excedan el límite.
- Socios y accionistas: integrantes o beneficiarios de personas morales en las que formen parte del capital social.
- Ingresos combinados complejos: quienes perciben ingresos por regímenes preferentes o esquemas mixtos no compatibles.
- Negocios con márgenes operativos estrechos: tributar sobre ingreso bruto en márgenes bajos castiga más que el Régimen General con todas las deducciones autorizadas aplicadas.
La pregunta clave para decidir
¿Cuánto de lo que facturas mes con mes corresponde a gasto estrictamente necesario para operar?
- Poco gasto deducible: RESICO casi siempre representa un ahorro fiscal directo.
- Mucho gasto deducible: Es indispensable simular ambos escenarios contra el Régimen General antes de cambiar de régimen.
¿Dudas sobre cuál régimen te conviene?
Revisamos tu facturación y gastos para determinar el régimen con mayor ahorro fiscal y total cumplimiento ante el SAT.
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